Os dejo mi comentario inicial de la nueva edición de Sport Life Mujer, que ya está en los kioscos. Mi intención era contaros por qué hacemos esta revista y, sobre todo, por qué la hacemos cómo la hacemos. ¡Esperamos que os guste el resultado!

Esta es nuestra portada

¿SEXO DÉBIL? 

Las mujeres siempre hemos sido muy fuertes por dentro, pero ahora también queremos serlo por fuera. Queremos ser más veloces, más resistentes, más ágiles y más explosivas. Nosotras hacemos que el deporte femenino corra cada vez a más velocidad.
En unos días recibo los cuarenta con dos hijos a los que todavía rodeo con estos “bracitos” (mira mi foto un poco más abajo). Imagina cómo eran mis bíceps y tríceps, a juego con la musculatura de mi espalda, en mis tiempos de judoka olímpica, cuando disputaba las máximas competiciones mundiales o los Juegos de Atlanta, Sídney y Atenas.
Durante años no me atreví a llevar camisetas sin mangas para evitar incómodas miradas de extrañeza, en ocasiones casi hasta de reproche… ¡Sobre todo por parte de mujeres!
Es curioso que las mujeres hayamos aceptado durante tanto tiempo el ideal estético de tener brazos y piernas delgadas hasta el extremo para sentirnos guapas. En términos prácticos no es funcional, en un sentido plástico ni siquiera marca la esencia femenina y en el camino de la felicidad, tener un cuerpo tonificado por el deporte siempre será mucho más satisfactorio que consumirlo por el hambre.
Nuestra mentalidad colectiva ha cambiado decididamente, porque ahora las miradas casi siempre vienen acompañadas de una sonrisa. Te dicen: ¡qué brazos! Y continuación: ¡qué envidia! La verdad es que no termino de creerme eso de que les encantaría tener unos brazos como los míos, pero tras tantos años de inseguridad es reconfortante que ahora se valore como algo positivo.
Disfruto cuando veo a chicas jóvenes y no tan jóvenes sacando bíceps a la hora de hacerse una foto divertida. Nunca hago ningún comentario pero sonrío por dentro, porque en esencia me parece un gran avance.
Lo importante es que disfrutar del deporte y tener una constitución atlética ya se considere como una ventaja, indistintamente del género. No os lo voy a ocultar: todos los que hacemos Sport Life nos sentimos especialmente orgullosos de haber contribuido con nuestro granito de arena a que esto sea así. Hemos recorrido un largo camino desde que en 2002 nos atrevimos a lanzar la primera edición de Sport Life Mujer. Aunque ahora pueda parecer absurdo, en aquel momento era una apuesta arriesgada, porque todo indicaba que las chicas no estaban interesadas en el deporte. El problema es que nunca nos lo habían ofrecido de un modo acorde a nuestros gustos, preferencias y necesidades. Lo mismo ocurrió con la Carrera de la Mujer. Cuando organizamos la primera edición, en 2004, soñábamos con llegar a las 1.000 corredoras. Afortunadamente, fueron muchas más y ya este año serán 92.000 mujeres las que participen en alguna de las 8 sedes del circuito. Por favor, que nada de esto suene a sueño cumplido, estamos en el buen camino, pero queda mucho por hacer.
Ya no somos “unas pocas locas”, el deporte femenino no es una moda pasajera. Las mujeres queremos cada vez más (también en el deporte) y para lograrlo necesitamos conocernos de manera particular. No podemos seguir entrenando como hombres, porque somos mujeres: fuertes, resistentes y ágiles, pero mujeres con nuestras diferencias morfológicas y fisiológicas… que debemos conocer.
De eso mismo trata la revista que tienes entre las manos, de encontrar un lugar común en el que puedes encontrar trucos, consejos, ejercicios y planes para mejorar, teniendo siempre en cuenta tus características específicas, para ayudarte a llegar un poco más allá en cada entrenamiento. Sport Life Mujer es la revista para todas las deportistas que se sienten bien como son y que entrenan cada día para ser un poco mejores.

Sara Álvarez Menéndez
Redactora jefe de Sport Life, judoka olímpica… y eterna principiante en todos los demás deportes.

Estos "bracitos" tienen la culpa

Estos “bracitos” tienen la culpa