Las mañanas comienzan con un rodaje en el laboratorio cuando ni siquiera ha amanecido. Pueden ser las seis y ya me encuentro rodando en mi rodillo, aunque lo alterno con rodajes de Krankcycle. De momento he aceptado el reto de la Maratón de Londres, así que me presentaré en abril con la vitola de “amateur” y con la pasión de aquello que más me gusta hacer.

Los lunes y miércoles los paso en la Facultad, redactando los artículos de investigación que me permitirán doctorarme. Sigo aprendiendo muchos aspectos fascinantes de la fisiología del ejercicio y antes de marcharme al estadio de atletismo con mis atletas suelo completar una hora en el gimnasio de la Universidad.

De momento me ha tomado esto del “amauterismo” con calma, pero entrenar todos los días forma parte de mi vida. Es como una rutina, así que vamos a seguir con esa férrea disciplina. Ya en la pista toca transmitir la pasión de todo lo que he venido realizando durante tantos años. Trato de explicar todos los contenidos con paciencia a mis runners y cuando tocan “series” desarrollo mis funciones de liebre. Esta semana a Javi lo ayudé con unos 2000 m y unos 500 m, la lumbalgia de Mario me libró de unos 300 m a un ritmo que ya me hace sudar más. Álex va a su marcha, cuando se ordene logrará correr en tres minutos y cincuenta segundos el 1500 y Raúl va poco a poco cogiendo forma. Ya le he prometido que va a correr en 34 minutos los diez kilómetros. El próximo mes pasarán todos por el laboratorio de control y optimización del rendimiento del CID de la Universidad “Miguel Hernández” de Elche. A mis atletas ciencia no les va a faltar.

Luego cruzando el charco tengo a Ron y Hermin. Ambos disputaron la semana pasada las maratones de Nueva York e Indianápolis, ambos contentos con sus registros y su entrenador más orgulloso aún. Con ellos entrenaré los sábados por la tarde vía skype.

En Baza se encuentra Joaquín. Este año va a dar el salto a los grandes registros y espero que esas repeticiones “a fuego” que se mete con las velocistas del grupo de “Willy” sean tremendamente fructíferas “¿No es algo revolucinario que atletas con silla de ruedas entrenen con runners?” Ya hemos quedado también para entrenar antes del alba tres veces por semana, así que parece que todo el “Kipsanz” está muy “On Fire”

Los martes, jueves y viernes me dedico a mi otro proyecto laboral gestionado por el Comité Paralímpico Español y financiado por la Fundación Trinidad Alfonso, además de estar avalado por la Federación de Deporte Adaptado de la Comunidad Valenciana y por la Federación de deporte para personas con discapacidad intelectual de la Comunidad Valenciana. Mi compañera Celia Maestre y yo estamos encargados de gestionar “Vitalidad Paralímpica”, un proyecto piloto que nace en la Comunidad Valenciana y que se irá extendiendo al resto del territorio nacional, cuya finalidad es captar a personas con diversidad funcional y adherirlas a la actividad deportiva, a través de clinics o actividades escolares… Judo, bádminton, atletismo, boccia, voleibol, etc. están en la agenda de este primer año del proyecto. No nos importa si una persona tiene un déficit cognitivo, motor, auditivo, sensorial o parálisis cerebral. Nuestra intención es que practique algún deporte con fines recreativos o competitivos y que de esta manera incremente su autoestima, autonomía y adquiera los valores que la práctica deportiva tiene intrínsecamente (superación, trabajo en equipo, disciplina,…), además, pretendemos que los practicantes de la población general participen activamente en esta actividad y no exista esa barrera entre el deporte para personas con diversidad funcional y el de la población general; por ejemplo, en un club de voleibol ¿Por qué un socio no puede practicar una tarde si le apetece la modalidad del “Sitting Volleyball”?