Llevamos varios días hablando en esta concentración en Segovia, sobre la importancia que tiene el que ambos equipos, Olímpico y Paralímpico, vistan las mismas equipaciones. En los últimos cuatro Juegos, sí no me falla la memoria, hemos lucido la misma equipación, algo muy común en nuestros vecinos franceses, transalpinos, alemanes, británicos y selecciones de renombre como Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, etc…

Desconozco cuales son las razones, por las cuales, tras muchos años de “normalización”, hagan  que volvamos a un pasado, impropio de una sociedad que mete a todos sus ciudadanos en un mismo “saco”. No afirmo con estas frases que la equipación de unos sea mejor que la de otros puesto que me siento agradecido del material que se me ha facilitado para representar a mi país, pero creo que no puedo catalogar este hecho como parte de un proceso inclusivo, qué trata de unificar y no disgregar a los diferentes colectivos sociales. Yo soy de los que sueña a lo grande, con miras a que en un futuro ambos Juegos se llamen de la misma forma, se celebren conjuntamente, para, entre otras cosas, obtener el mismo impacto mediático con una cobertura de medios igual (en Rio seguirá siendo ridículamente inferior).

Puesto que en Brasil tendré la oportinad de conversar con algún que otro ministro, le mostraré mis inquietudes sobre este tema, ya que más allá de las tiranteces que hayan podido existir entre los responsables de gestionar mi deporte en España y cierta empresa de material deportivo, debería existir un decreto ley que comprometiera a vestir a ambos combinados, sin peros, ni paliativos.

¡Seguimos siendo un país de segunda en cuestiones muy básicas!

Santiago Sanz
Atleta y entrenador de runners
Ldo. Ciencias del Deporte
Msc “Máster en Ciencias”
Doctorando en Fisiología del ejercicio