Buenas tardes a tod@s,

perdonar mi demora en publicar nuevos posts pero en Nueva Zelanda no he tenido mucho tiempo entre competiciones y el no tener internet en la habitación del hotel y ser un tanto perezoso a la hora de buscar una red, no navegué mucho en las antípodas, aunque en este post voy a explicar detenidamente los pormenores del que hasta ahora ha sido el peor mundial de los tres a los que yo he asistido (Lille 02, Assen 06 y Christchurch 11).

Quizás está mal comenzar por el final del campeonato, pero dado la gravedad del último incidente que, bajo mi punto de vista denota una falta de criterio organizativo total y que espero no cause precedente para campeonatos futuros, será el primero de los tristes o lamentables acontecimientos dantescos que allí acontecieron.

El día anterior a la celebración de la maratón (30 Enero), la cual, discurriría sobre un circuito totalmente plano de unos 14Km y con parte del mismo bordeando el paseo marítimo de la ciudad de Christchurch, los organizadores del evento deciden organizar una reunión técnica, la cual, no aparecía en el programa de eventos. Recuerdo que algún técnico del equipo nacional no asistió porque desconocía que dicha reunión se fuese a realizar. Esa misma tarde del 29 de Enero y ante la estupefacción de los técnicos de los equipos nacionales allí presentes, anuncian que la maratón se celebraría abierta al tráfico e inmediatamente se montó un circo tremendo, ya que se advierte al comité organizador (recuerdo del mundial de atletismo del Comité Paralímpico Internacional) de que está incumpliendo el reglamento que la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) dictamina para la celebración de pruebas de maratón y que determina en uno de sus artículos que el circuito de tanto pruebas de marcha atlética como maratón, estarán cerrados al tráfico… En dicha reunión los países plantean la posibilidad de no competir y la respuesta del comité organizador es la misma. Si ustedes no compiten no ocurre nada, esta fue la respuesta “dialogante” de dicho comité, el cual, tuvo la osadía de afirmar que ante algún incidente en la prueba no se responsabilizaría del mismo. Bajo mi punto de vista este Comité organizador ocultaba un tremendo temor a un posible plante en masa. Este plante sólo fue llevado a cabo por dos grandes potencias (Canadá y Gran Bretaña) que tuvieron la valentía de no pasar por el aro de una atropellada decisión que tengo la más profunda convicción que ante un plante de gran escala (es lo que deberían haber hecho todos los países) en menos de diez horas la organización,  hubiese puesto soluciones al gran escándalo público que suponía suspender la maratón de un campeonato del mundo, de hecho, el diario australiano “THE AUSTRALIAN“, publicó al día siguiente un artículo cuyo título lo explicaba todo “Golden Fearnley beats the traffic”, haciendo alusión a la odisea que tuvieron que lidiar los maratonianos (incluido su ídolo nacional campeón olímpico Kurt Fearnley) ante calles repletas de tráfico y donde un atleta norteamericano “Ryan Chalmers” fue golpeado por un vehículo y sufrió una dislocación de su hombro.

El joven atleta americano fue el primer accidentado de la maratón. Afortunadamente no revistió heridas de gravedad.

El joven atleta americano fue el primer accidentado de la maratón. Afortunadamente no revistió heridas de gravedad.

Es triste ver como este diario australiano plantea irónicamente que espera que este acontecimiento no ocurra en los juegos de Londres… para mí es más triste haber oído a atletas decir que la decisión de Gran Bretaña y Canadá no tenía sentido, teniendo en cuenta que decisiones valientes y arriesgadas de este calibre son las que evitarán que lamentables incidentes de tal índole se repitan, yendo más allá del simple ego mostrado por algunos atletas que afirmaban como iban a plantarse con todo lo que había supuesto preparar la maratón, no llegando a analizar la gravedad de la situación ni su propia integridad física… ni siquiera la posibilidad de que se repitan acontecimientos esperpénticos de este calibre. Yo sinceramente me hubiese negado a competir en dichas condiciones y quien afirma que la maratón transcurrió ante situaciones normales es porque ha visto poco atletismo “olímpico”, donde este tipo de situaciones no se darían ni en la ficción

Leí unas declaraciones “descalabradas” de un compañero, el cual, afirmaba que como él entrena con tráfico, no ve inconveniente alguno en que esta prueba se celebre de esta forma, quizás sólo me falta leer las declaraciones de un atleta de Oriente Medio que afirme que como en su país el entrena con constantes disturbios violentos, estos no son ningún obstáculo para cubrir los algo más de cuarenta y dos kilómetros… sencillamente con lo fácil que es decir “El maratón resultó ser un lamentable espectáculo que espero no vuelva a celebrarse en tales circunstancias…”
Para acabar con el capítulo de maratón (quedan los del agua, las entradas, el transporte,..) simplemente detallaré lo que aconteció en un sprint masivo en la llegada, donde el francés Denis Lemenier chocó literalmente a más de treinta kilómetros por hora con unos espectadores que invadieron el circuito a escasos metros de la línea de llegada, si, si, han leído bien, la gente se agolpó a ver el final, pues no habían vallas para contener al público. Es de suponer que dado la escasez de diálogo que existe entre el organismo que gobierna el atletismo paralímpico (IPC Athletics) y los atletas y entrenadores, Denis aún siga esperando una explicación por lo acontecido… al menos vive para contarlo.

El atleta francés tras su choque fortuito tuvo que ser atendido por el personal sanitario

El atleta francés tras su choque fortuito tuvo que ser atendido por el personal sanitario

… La verdad que dado que el mundial da para largo pronto redactaré la segunda parte del mismo… yo hasta que no cambie la situación drasticamente, creo que me niego a participar con el combinado nacional en tales circunstancias (cualquier carrera de ámbito regional, denota mayor organización que este lamentable espectáculo).

Mi inquietud me hace seguir impasible y cruzado de brazos ante este tipo de lamentables acontecimientos en el atletismo paralímpico

Mi inquietud me hace imposible seguir impasible y cruzado de brazos ante este tipo de lamentables acontecimientos en el atletismo paralímpico

Saludos atléticos,

Santi