Como muchos fines de semana, mi amigo Santi de la tienda Activity Bike del Escorial, me llamó al móvil. “Hemos quedado para montar mañana, pero no va a ser como otras veces, tienes que venirte porque vas a alucinar. Viene Luis, que tuvo un accidente con la moto y no puede andar pero hace descensos con su bici especial de tres ruedas. Es una pasada ver cómo se tira por los caminos.” La causa me pareció más que razonable de cara a tener una buena excusa en casa con la que ausentarme toda la mañana en lugar de las 2 a 4 horas que me tomo como mucho.
