Hace años, hacer deporte y ser mujer era raro, cuando iba a correr no me cruzaba con otras mujeres, ahora me cruzo con más mujeres que hombres por el parque o por la montaña. Correr ya es un deporte de mujeres, y en bici la cosa también está cambiando. Durante muchos años he sido la única mujer que salía en bici de montaña o de carretera de mi círculo de amigas o amigos, ahora cada vez hay más mujeres que se compran una bici y empiezan a pedalear, fuera del spinning del gimnasio.

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Cuando veo alguna chica en bici, intento hablar con ella e ir juntas, especialmente si va sola, porque sé lo que es entrenar sola y no tener a quien dar un relevo cuando subes un puerto o te da viento de cara. Hasta hace unos años, era raro ver una chica sola, íbamos en grupeta con la pareja, el club de chicos o los amigos, pero por fin estoy viendo grupetas de mujeres y club ciclistas femeninos, y eso me encanta,  si van en mi dirección, intento unirme a ellas, charlar un rato e intercambiar teléfonos o nombres para quedar otra vez o seguirnos en facebook o twitter, cada vez hay más, y en el mundo del ciclismo, tan masculino y tan machista, es todo un progreso, las cosas están cambiando, por fin.

Cuando hice la Titán Desert en el año 2015, participé con el #equipocompex, la primera vez que llevaban mujeres a la Titán, junto a Paula Quiñones y otros 4 compañeros varones, donde me sentí una integrante más en el variopinto equipo humano y solidario. Cada uno participó por razones diferentes, unos compitiendo como Yago Sardina en categoría individual, o el equipo mixto formado por Paula Quiñones y Francis Pulido, la otra mitad íbamos  sólo para acabar como Oscar Saénz de guía del esquiador paralímpico Jon Santacana, o como yo.

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Foto de Meta del Equipo Compex en la Titán Desert 2015

Con tantos kilómetros y  tiempo para pensar en el desierto, me di cuenta de lo difícil que era para una mujer integrarse en una grupeta de ciclistas desconocidos para ir juntos, hacer turnos contra el viento o charlar. Afortunadamente me adoptaron en el equipo de Freno al Ictus de Mammoth, y me convertí en ‘la mami’, pero no era fácil encontrar una compañera de pedaleoporque erámos unas 40 mujeres entre 600 participantes, el momento de la ducha y los baños es el peor recuerdo de la Titán Desert para la mayoría de nosotras, desde las que iban a competir y ganar, como Mayalen Noriega o Anna Ramírez, o las que íbamos a terminar y conseguir el ‘pedrusco’ de finishers, como  la excapitana del equipo nacional de baloncesto Elisa Aguilar que hizo equipo solidario con la fundación Summae,  o Mar Hernández Plana que tras superar un cáncer de mama con la bici, hace pruebas de fondo siendo un ejemplo de que el cáncer se puede superar con deporte, o en mi caso, para motivar a más mujeres deportistas a hacer este tipo de pruebas de resistencia en bici, sean madres o no, sólo por reto y diversión.

A lo largo de estos años de vida, siempre he buscado conseguir que las mujeres hicieran más deporte, por salud física, emocional y mental. Y cada vez hay más participación femenina en las carreras, no es mérito de nadie, era algo lógico, siempre pensé que no tenía sentido que en Noruega las mujeres hicieran deporte como algo habitual, aunque hiciera -10ºC y no hubiera luz, y en nuestro país, con el buen clima y lo que nos gusta salir, no. Era una cuestión de cultura, educación o cambio de hábitos, y en eso las mujeres estamos al día.  Pero si en carrera ya es algo superado, en ciclismo todavía somos pocas.

Carrera de La Mujer Madrid

 

 

Somos la ‘minoría silenciosa’, como dije al principio, en bici nos cuesta ser visibles y que nos traten igual que a los hombres. Me duele decir esto, pero yo competí en bicicleta de montaña con los inicios de este deporte, hace ya más de 20 años, y éramos muy pocas, por eso no había categorías ni premios y a veces al llegar a meta habían

Carrera de La Mujer Madrid

I Carrera de la Mujer Primera Carrera de la Mujer en Madrid en 2004, el grupo de cabeza, las participantes y ‘la Yola’

quitado el arco, ni nos esperaban para llegar, y lo triste es que las ciclistas que compiten ahora, me cuentan lo mismo, abandonan el ciclismo por falta de patrocinadores, de premios y ayudas y porque las explicaciones que les dan no se sostienen. ¿No hay premio porque son pocas mujeres? ¿Y cómo quieren conseguir que vayan más si no dan premios? ¿No hay categorías por edades? ¿Y por qué los veteranos si las tienen y en alguna carrera sólo hay 3 o 4 de esa edad?

Esto me recuerda (parezco ya una abuela!) a cuando nos planteamos organizar La Carrera de la Mujer en Sport Life y Runner´s World. Poca gente creía que las mujeres iban a correr, y menos a participar en carreras, o se reían de nosotros o nos llamaban locos, y mira ahora, 132.000 mujeres las que corren en toda España cada año en 8 ciudades y una media maratón de mujeres, más todas las carreras de la mujer que hay ahora en cualquier sitio adonde vas. ¿Quién lo iba a decir? Pues sí, las mujeres queremos hacer deporte, pero no nos dejan, y digo no nos dejan, porque pocas son las pruebas a nuestra medida, porque no hay igualdad en los premios, ni categorías por edades en mujeres, porque los primeros tiempos de corte en algunas pruebas de fondo siguen dejando fuera a mujeres que terminaríamos la carrera en tiempo, pero que dada nuestra naturaleza física femenina, somos más diesel, calentamos despacio y vamos adelantando a muchos participantes que no supieron medir sus fuerzas, y no llegan al final a tiempo o se retiran.

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Recién acabado mi primer Medio Ironman en Budapest en 2015, no podía faltar mi pose de yoga haciendo ‘el árbol’. Tan feliz con mi medalla de finisher!!!

He tenido muchas discusiones sobre estos temas con organizadores de carreras, marcas de patrocinios, marcas de deporte y hasta mis propios compañeros de entrenos y hasta con mi chico, Fran Chico, y al final después de todos estos años de palizas deportivas, sudando la camiseta y destrozando zapatillas, ruedas de bici y llegando al límite de mis fuerzas, me han dado la razón. Las mujeres somos más lentas que los hombres en la mayoría de las pruebas. Es un hecho, no hay disciplina deportiva en la que los tiempos femeninos sean menores a los de los hombres, pero desde la mujer más rápida del mundo a la más lenta, todas llegamos a meta, en tiempo, aunque seamos las últimas, y curiosamente muchas veces llegamos en mejores condiciones que los hombres, aunque sea para el selfie o la foto de postureo, como dicen mis amigos, que llego como una rosa a meta para poder hacer mi foto de Yoga-Yola para el Instagram (vanidosa que es una).

 

El porcentaje de retiradas de un maratón en mujeres es muy bajo, he estado mirando en el primer edp Medio Maratón de la Mujer de 2016, donde el porcentaje de mujeres que corrían su primera media era del 40%, y ese día, el 23 de octubre, la lluvia nos acompañó desde el primer momento, y a pesar de ello entramos en meta 1171 mujeres, no se retiró ninguna mujer de las que nos pusimos en la línea de salida. La última, Carolina Marín, entró en 2 horas 52 minutos en tiempo, con una gran ovación, emocionada, empapada y feliz, y fue finisher, gracias a que esta media tenía la peculiaridad de ampliar el plazo de llegada hasta 3 horas, la mayoría cierran la meta en 2:45h, pero al ser una carrera de mujeres, pensamos que las mujeres necesitábamos más tiempo para acabar los 21.097,5 metros de una media maratón. 

Pero ahí estamos, así que a ver si nos animamos ahora a coger las bicicletas, salir al monte o los carriles bici, y empezar a disfrutar también pedaleando.

Yo no soy influencer ni líder de mujeres, quizás porque desde hace años he estado sola en este mundo del deporte y nunca he estado al nivel de las deportistas profesionales, ni al de las principiantes, me quedo en un término medio donde ni llego la primera ni llego la última, pero siempre he sentido la necesidad de animar a más mujeres a hacer deporte, y entre mis amigas ‘corre la voz’, si te pasas unos días con Yola, terminarás corriendo o pedaleando o nadando, o apuntándote al gimnasio, y olvídate de los dulces, los vas a dejar de comer… No es broma, más de una amiga empezó corriendo la primera vez conmigo y ahora ya corre maratones o triatlones, y son muy buenas, mucho mejor que yo. Y eso me hace sentirme bien, porque me envían fotos de sus retos, quedan conmigo a entrenar aunque yo sea más lenta y vayamos hablando o me animan a participar en retos que ni hubiera soñado, con ellas en equipo.

¿Cuál es tu minoría?Titan-desert-entrenamiento-29mar15-L-06

Cuando nos planteábamos la primera Carrera de la Mujer en 2014, Fran me preguntó si pensaba que se apuntarían más de 100 mujeres a la primera edición en Madrid, que si tenía suficientes amigas, familiares y conocidas para que en la meta no hiciéramos el ridículo. Yo le contesté: No te preocupes, las mujeres somos una ‘falsa minoría’, porque somos el 50% de la población mundial, pero si no nos dan la oportunidad de correr a nuestra manera, participaremos en las carreras. Y así fue, lo sorprendente es que en nuestras mejores previsiones, pensamos que estaría bien si llegábamos a 1000 mujeres corriendo o andando por Madrid,  y ya el primer año llegamos a meta más de 4000 mujeres en el primer circuito que terminaba en el Canal de Isabel II.  La minoría silenciosa se puso las zapatillas y salió a correr porque esa carrera era para mujeres, no era una competición de las que ya había, donde podías ser la última y llevarte un trofeo por ser la única mujer participante como alguna vez me pasó. Pienso que ese es el poder que tenemos las mujeres, que somos la mitad de la población mundial, y no creo que tengamos que ser influencers, ni guapas ni feas, ni altas ni bajas, ni simpáticas ni antipáticas, ni listas ni tontas, para hacer deporte o para tener las mismas oportunidades que los hombres. Sólo tenemos que ser mujeres y hacer las cosas a nuestra manera, diferentes en algunos casos a lo que se ha hecho hasta ahora, ni mejor ni peor, sólo que lo de antes estaba pensado por hombres y  para hombres, con mentalidad más masculina, sin adaptarse a la femenina.

No me considero ni feminista ni machista, no me gusta etiquetarme, sólo soy una mujer que disfruta del deporte y a la que le encanta ver más mujeres haciendo deporte y me gustaría que hubiera más.

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En Santa María del Naranco con el club asturiano ‘Una en una’ liderado por la alpinista Rosa Fernández Rubio, en el evento de ciclismo femenino en Caldas/Oviedo en 2016. Este año hay un reto para subir a Lagos de Covadonga muy interesante.

http://www.mountainbike.es/noticias/todas-las-noticias/articulo/bike-challenge-2017

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Evento ‘Mountain Bike de la Mujer’ en el Test The Best que organizamos en Cercedilla 2015.

Pues eso, aquí me tenéis, dispuesta a compartir con vosotras vuestras ideas, vuestras motivaciones y vuestros retos. Si me veis por los caminos entrenando, compartiré kilómetros y si organizáis algún evento o reto para mujeres, allí estaré siempre que pueda ayudando y participando. Y si no puedo, contad conmigo para compartirlo desde mis redes sociales, para publicarlo en mi blog, en las revistas y webs Sport Life, Bike, YogaFit, Ciclismo a fondo, etc. Ojalá me inundéis con ideas y propuestas y se llene la agenda de eventos deportivos pensados para mujeres.

Porque cuantas más seamos, más divertido será hacer deporte, da igual el nivel o condición física que tengamos, lo importante es participar, estar sanas y no sentirnos solas o incomprendidas entrenando entre hombres.

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Con mi familia y una parte de los HARSSS con los que entreno por las montañas de Cercedilla

P.D.: Si lees esto y eres hombre, por favor, no te sientas excluido,  sería injusto porque he entrenado más veces con hombres que con mujeres y me siento afortunada y agradecida por lo bien que me habéis tratado siempre. No puedo decir nada malo de los hombres deportistas que conozco, sin ellos no hubiera podido hacer todo lo que he hecho en mis retos deportivos. Y además, tengo dos 2 hijos varones con los que entrenar cada semana y conocí a mi ‘mario’, Fran Chico, en bici de montaña, sería hipócrita ir contra los hombres y muy injusto por mi parte. Sigo saliendo a entrenar más con hombres que con mujeres, en bici de montaña junto al grupo HARSSS de Cercedilla, que me tratan como a una reina, pedaleo como ‘la princesita’ con mi grupo de jubilatas en bici de carretera, en la piscina soy la única chica de mi calle en el grupo ‘LOLA! Dame caña’ y entreno con mis chicos del ‘Club Pérdida de Peso’ del trabajo donde soy la ‘teniente O´Neill’ porque no les dejo pasar ni un burpee de menos ni una caña de más. No me he sentido nunca marginada o criticada por entrenar con hombres. Y como hablo mucho y de vez en cuando escucho, creo que los hombres deportistas quieren que haya más mujeres deportistas, porque entrenamos bien juntos cuando los niveles coinciden, no es una cuestión de sexos, es de condición física. Lo que creo es que para una mujer que nunca ha hecho deporte, es difícil empezar si su pareja, amigos o grupo de entrenamiento tiene mejor nivel, se siente fuera de lugar, lo pasa mal si la tienen que esperar todo el tiempo, o acaba lesionada por intentar seguir el ritmo. Es mejor cuando todo el grupo es nivel cero, pero también es mejor cuando empieza sólo con mujeres, porque nosotras no somos tan competitivas, ni nos motiva lo de ‘con dos cojones’, nos motiva más sentirnos integradas en el grupo, ir creando una buena red social de apoyo y que nos presionen de forma diferente, sin tanta testosterona por medio. No digo que todas las mujeres seamos iguales, tengo amigas que si salen a entrenar no hablan porque les motiva ir a tope, o porque entrenan para competir y ganar. Yo me considero un ‘bicho raro’ entre las mujeres de mi edad, en deporte y en la vida, creo que los dos cromosomas XX nos hacen ver la vida diferente a los XY, y eso no nos hace mejores ni peores, pero a la hora de deporte también se nota, no sólo es cuestión de velocidad, fuerza o resistencia, también es de mentalidad. Sea cual sea nuestro nivel deportivo. Lo mejor para mi es seguir haciendo deporte, unas veces sola, otras acompañada de mis amigas (ese runningtherapy de parloteo por Cercedilla) y otras en grupos mixtos, siendo la única chica o con más mujeres, me da igual, lo importante es que todos tengamos la oportunidad de hacer deporte, a nuestro nivel y que haya igualdad de condiciones para todos esos hombres y mujeres que empiezan ahora y que pueden ser las medallas del futuro, los más jóvenes y los más viejos, que más de un abuelo ha sido campeón o campeona del mundo al jubilarse!!!