Por Dr. Alberto Sacristán

En el deporte, en la práctica diaria de actividad física, incluso en los deportistas populares, tarde o temprano va a aparecer dolor. En general podríamos decir que el dolor podría ser por algo que hacemos mal, entrenamos demasiado, entrenamos mal, elegimos mal el material, el lugar de entrenamiento,… algo puede que esté mal.
El caso es que me encuentro frecuentemente con deportistas populares que llegan a tomar medicación para prevenir la aparición del dolor. He llegado a oír, “Yo me tomo un ibuprofeno antes de salir a correr”. Error y gordo.

Podemos tener dolor como consecuencia del entrenamiento. Ese dolor habitualmente a nivel muscular no conlleva una lesión muscular, es consecuencia de un entrenamiento duro, intenso o más largo de lo habitual, o incluso por un cambio en el plan de entrenamiento. La utilización de analgésicos (paracetamol, metamizol…) o de antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno…) para prevenir este tipo de dolor, realmente no previene nada, no previene el dolor, no previene una lesión deportiva y por el contrario puede producir distintos efectos secundarios.

Por otro lado, estos medicamentos de uso más habitual de lo que nos gustaría a los médicos igual lo tomamos por alguna lesión, por ejemplo un esguince, una contractura, una contusión, una tendinopatía. Pues en un documento consenso realizado por la Sociedad Española de Medicina Deportiva (SEMED) establece que la utilización de los AINES (antiinflamatorios no esteroideos) puede retrasar la recuperación de las lesiones deportivas. La inflamación es un proceso fisiológico cuyo fin es la restauración del tejido dañado y si damos un antiinflamatorio, estamos bloqueando ese proceso fisiológico de reparación.

Por ello se recomienda la utilización de otros medicamentos, como la homeopatía y la medicina biorreguladora y nuestra amplia experiencia de años utilizando estos medicamentos confirman que para nosotros son los medicamentos de primera elección ante una lesión deportiva.

Además existen alimentos que nos pueden ayudar a controlar la inflamación de una manera natural como son: piña, cerezas, granadas, pimientos, cúrcuma, jengibre…

Por otro lado, existen publicaciones sobre la eficacia de la acupuntura en el tratamiento del dolor del aparato locomotor. Publicaciones de la Revista de la Sociedad Española del Dolor  avalan dicha técnica:

 

En el 2016 la revista científica española con mayor impacto, Medicina Clínica, publica una revisión de los estudios disponibles y confirma que la acupuntura es eficaz en procesos dolorosos: