Si es verdad que soy un médico raro, vamos a decir peculiar o distinto a los demás. Al termino de un día largo de consulta, hago muchas prescripciones de medicamentos, pero también es frecuente que haga prescripciones de lectura de libros que pienso pueden ayudar a mis pacientes. Os voy a recomendar un libro que merece la pena leer, si te gusta el running y si no también, ya que habla de una experiencia de vida. Está escrito por un amigo, compañero de residencia (coincidimos haciendo la especialidad) y posteriormente después de años hemos coincidido en la maratón de Madrid (él era “virgen” en ese momento) y en nuestro primer medio Ironman, en Málaga.

El libro que os presento, se titula “Del sillón a la maratón”. Trata de la metamorfosis física y mental del autor, Antonio Ríos, que pasa de ser alguien sobrepasado por el trabajo y con una vida más o menos sedentaria a convertirse en un deportista popular insaciable, capaz de correr 42 km y sobrevivir al empeño, bueno, y de conseguirlo de forma saludable.

Es el libro que a mi me hubiera gustado leer cuando me informaba acerca de la preparación física necesaria para correr carreras de larga distancia y pienso que a cualquiera le hubiera gustado leer un libro similar para el deporte que uno practica.

Consta, de una primera parte donde se trata de estimular e involucrar al lector, narrando su experiencia personal y la de otras personas. Los motivos que impulsan a alguien para redireccionar su vida a través del ejercicio. Además hay capítulos técnicos como el específico de cómo preparar una maratón en 4 meses; un capítulo de nutrición deportiva, calzado deportivo, entrenamiento en condiciones especiales como el frío, calor o altitud y, como no podía ser de otra manera siendo traumatólogo, y tratando a diario a deportistas, un apartado sobre lesiones deportivas. En éste, la idea es colocar un muñeco, donde las caderas, rodillas, tobillo-pie, aparezcan pintadas cada una de un color. Si hablamos de las lesiones del tobillo-pie, el dibujo nos muestra la zona donde nos duele con un número. Ese número va correlacionado a una lesión que pasa a describirse en el texto. Como hay tres regiones y cada una de un color, nuestra idea es que el borde frontal del libro, el lector pueda identificar el color correspondiente a cada región anatómica y tenga un acceso rápido a la consulta de la misma.

Hay  relatos escritos de su vivencia en cada una de las  maratones que ha corrido y finalizado, Madrid, Nueva York, Londres, Boston, Chicago y Berlín.

Más allá de un libro orientado a correr una maratón, también subyace la idea de que nada es imposible; de que se pueden alcanzar las metas que uno se proponga, con sacrificio y constancia. Tanto es así, que Antonio se propuso hacer un Ironman y lo consiguió.

Para mí, Antonio es un referente como persona y como Traumatólogo.