Hace una semana que inicié el Two – Weeks Test. La idea de no comer carbohidratos me parecía más complicada de lo que realmente es, a pesar de haberme dado cuenta que su ingesta está presente de una forma muy elevada en prácticamente todas las comidas de la llamada “Dieta Mediterránea”. Los encontramos en frutas, cereales, legumbres, lácteos, panes y bollería, galletas, pasta, arroces, refrescos, helados y una larga lista de alimentos. Planificar los menús con antelación es una gran ayuda.

Los desayunos los hago de tortilla francesa de 2 huevos con perejil  o cilantro (muy sabrosa), acompañada siempre de una mouse de aguacate que preparo triturando en el túrmix medio aguacate junto a 1 cucharada sopera de nata espesa. Es muy importante la ingesta de grasas en este periodo.

El zumo de frutas lo he sustituido por un zumo recién hecho de zanahorias y un café solo.

De momento no me aburre el desayuno y me siento totalmente alimentada. Pensé que echaría mucho de menos la fruta pero curiosamente, por ahora no ha sido así.

FullSizeRenderLas comidas y cenas están basadas en carnes rojas, pollo, pavo o pescado, siempre acompañadas de verduras salteadas al wok o simplemente ensaladas variadas con semillas de girasol, calabaza, lino, sésamo, y aguacate etc. Las carnes las suelo preparar tipo al curry, añadiendo sabores orientales para hacer platos nuevos y no caer en la monotonía de carne o pescado plancha.

Es muy importante acompañar las comidas con ingredientes grasos tipo crema de leche espesa o aguacate y he de confesar que estos dos ingredientes han sido los reyes de esta semana. Estuve un día y medio sin ellos y mi cuerpo se resintió, pasé un poquito de hambre, y me di cuenta de que era debido a la falta de ingesta de grasas. Media burrata (queso tipo mozzarella) es otro buen acompañante para las comidas y cenas.

Los tentempié los hago a base de frutos secos, sean anacardos crudos, nueces o almendras o sencillamente batidos naturales (“smoothies”) de remolacha, zanahoria etc.

Primeros síntomas a destacar en esta primera etapa

Durante los 4 primeros días noté como los dedos de las manos se me adormilaban más de lo normal, acentuándose en la mano derecha; una sensación incluso desagradable.

Al quinto día, curiosamente, empecé a despertarme antes de que sonara el despertador, con una sensación de ligereza total y llena de energía, y esto se viene repitiendo a diario. Antes me costaba levantarme, e incluso no oía el despertador y me quedaba dormida. Aunque soy persona de puntualidad extrema reconozco que siempre he tenido que hacer milagros para levantarme por las mañanas. ¡Pero ahora es todo lo contrario!

Creo que he perdido peso ya que la ropa me viene más bien  suelta, pero como lo de pesarse ha de hacerse antes de iniciar el test y una vez acabado, de momento no confirmo cuánto he perdido. Aunque recordemos que esta “dieta” NO es una dieta para adelgazar ni mucho menos. Es simplemente una herramienta para poder evaluar el grado de intolerancia hacia los carbohidratos.

Otro de los síntomas a destacar es la sensación de sed y boca seca. Realmente hay que beber agua entre las comidas sea en forma de infusiones o simplemente tal cual.

No lo voy a negar: ¡¡ Echo mucho de menos el chocolate!!, lo que no me pasa con la fruta o el pan, de los que siempre me he considerado fan absoluta. Creo que algunos de los ingredientes que no tomaré con tanta frecuencia a partir de ahora son el pan, las patatas y la cerveza. Sólo pensar en ellos me invade una sensación de carbohidratos excesiva. Aunque sólo sea algo mental, estoy segura que mi cuerpo prescindirá de ellos de una forma natural.

Seguimos con los próximos siete días que tengo por delante.