Por Miguel Ángel Rabanal (www.intelligentrunning.es)

Hace una semana que fue la Media de Barcelona y en la retina aún mantengo grabadas las imágenes de lo espectacular de esta prueba que posiblemente sea una de las mejor organizadas que he corrido.

Pude participar en los 21 km de la ciudad condal junto con otros 17.700 corredores provenientes de todo el mundo, siendo el 38% de fuera de España, lo que nos indica un marcado carácter internacional de una de las medias más importantes del mundo.

 

A la misma acudían varios keniatas, entre los que se encontraba la que fuera récord del mundo en la distancia hasta hace unos días, récord que le fue arrebatado por unos segundos.

La atleta tenía que bajar de 1 hora y 5 minutos para volver a hacerse con la hegemonía en la distancia, pero no pudo ser y Florence Kiplagat se tuvo que conformar con ser primera pero con algo más de 3 minutos de lo esperado, debido a un proceso infeccioso que había sufrido las semanas previas.

En categoría masculina coparon el pódium 3 de sus compatriotas bajando todos ellos de los 61 minutos.

En mi primera participación en esta media, temía que hubiera mucha masificación en la salida, pero resultó ser todo lo contrario, ya que los corredores fuimos organizados perfectamente por cajones, a los cuales se accedía muy fácilmente tan solo unos minutos antes de la salida en pleno centro de Barcelona en el Paseo Pujades.

El circuito pasaba por muchos lugares emblemáticos de Barcelona, antes de llegar a la línea de meta situada cerca del Arco del Triunfo, donde también fue la salida.

A pesar del viento de 25-30 km/h, se volaba en un circuito totalmente plano (altura máxima de 20 m y mínima de 6 m), incluso en las pocas curvas que había, eran tan amplias que parecía que se girase en una pista de atletismo.

La carrera contaba con varias liebres, concretamente 2 por cada tramo de 5 minutos partiendo de la marca de 1 hora y 15 minutos.

Durante toda la prueba, la animación se hizo notar con los numerosos espectadores que abarrotaban las calles del recorrido y fueron distintos grupos de música los que amenizaron con canciones al paso por diferentes puntos estratégicamente colocados ya que se trataba de las zonas más desoladas.

Los avituallamientos estaban adecuadamente dispuestos y contaban con agua y bebida isotónica, que eran muy amablemente ofrecidos por cientos de voluntarios.

La parte final de la carrera transitaba por la zona costera, lo cual era un auténtico contraste con los kilómetros previos en pleno núcleo urbano, esto permitía una concentración absoluta para afrontar los últimos kilómetros con muchas ganas y motivación.

A solo unos segundos de la cuarta mujer, a quien no pude seguirle el ritmo en el tramo final, pude llegar a meta en una amplia recta donde las sensaciones eran indescriptibles.

Si Jaume Leiva fue el primer corredor español y el 7º absoluto con 1 hora y 5 minutos, yo fui el 12º y 50º absoluto con un tiempo de 1 hora y 11 minutos, que aunque no es mi mejor marca, si que me dejaba una gran sensación de boca para las pretensiones que tenía y con mi edad de casi 38 años.

Quiero agradecer a la organización de la Media su excelente trabajo en un evento de tal magnitud y a mi equipo de acogida durante mi estancia en Barcelona que fue la Sociedad Atlética de Corbera (con 36 años de historia), quienes con el entrenador José María Casas (1:03 en media) a la cabeza, me trataron como si fuera uno más de ellos.