Incluso a la gloria se le pone precio. Justo o no ya es otra cosa. Muchos seguro que os preguntáis que dinero reciben los medallistas españoles que logran finalmente tocar una medalla olímpica (la mayoría se queda en el camino).
En concreto, el dinero que reciben (además de las becas que les corresponderán en años futuros) es 94.000 euros por medalla de oro, de 48.000 por cada plata y de 30.000 por cada bronce. Si el premio se logra en una modalidad por pareja, las primas bajan a de 75.000 euros para los que suben a lo más alto del podio, de 37.000 €, para los que se queden en el segundo escalón y de 25.000 para los que no pasen del tercer peldaño.

mireiamedalla
¿Y para los deportes de equipo? En este caso los componentes de cada equipo se llevarán 50.000, 29.000 o 18.000 € por componente del conjunto que logra ser laureado en los Juegos Olímpicos de Río.
¿Y esto es mucho o poco en comparación con otros países? Muy poco comparado con Azerbaiyán (que dota el oro 640.00 euros) y menos por ejemplo que Italia que da 150.000. Pero hay países potentes con mucha menor premiación que España: Francia (50.000 €), China (41.000 €), Argentina (25.000 €) o Estados Unidos (20.000 €). Y hasta tenemos un país como es Suecia dónde llevan al límite lo de “lo importante es participar” y no hay premio económico ninguno más allá de un recibimiento con todos los honores y un peluche conmemorativo.
Cierto es que dependiendo de cada deporte influye mucho o poco este premio en el futuro personal y profesional del deportista. Para gente como Nadal, Kevin Durant, Froome o Neymar que vienen de deportes superprofesionalizados este dinero es algo casi simbólico, pero para otros es el pasaporte a encauzar su vida una vez que dejen el deporte o para poder continuar su trayectoria si todavía son jóvenes.