Dicen que “lo importante no es ganar ni participar”. Eso debe pensar el nadador etíope Robel Habte, último clasificado de las series de 100 metros libres. Pero en su país no ha sentado nada bien su participación. Conocido ya como “Robel la Ballena” (la verdad es que tiene su barriga aunque tampoco se puede decir que esté gordo con sus 81 kilos para su 1’79 de altura), la gente comenta que alguien siempre tiene que quedar el último pero tampoco tiene sentido participar no teniendo nivel para ello dejando en evidencia al país.

ballena

Realmente su actuación fue pésima para unos Juegos Olímpicos. Marcó 1 h 04’ 95”, una marca de nadador aficionado, a un mundo de los 48.58 segundos necesarios para una clasificación a la ronda siguiente.

Pero la mayor critica a Robel, que a sus 24 años también fue el abanderado en un país que cuenta con estrellas en atletismo, no fue ni por su tiempo ni por su barriga sino por el enchufismo ya que es el hijo del presidente de la Federación Etíope de Natación. Hay que señalar que en Etiopía no hay ninguna piscina olímpica.

 

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