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“La puesta a punto busca lograr la máxima supercompensación, para llegar al 100% el día de la competición”.

La puesta a punto o “tapering” es un periodo del entrenamiento que se realiza en las últimas semanas o días previos a la competición, con el fin último de llegar en nuestro mejor estado de forma a la competición y poder dar el 100%. Durante este periodo se reduce de forma progresiva el volumen total del entrenamiento y contrariamente a lo que podríamos pensar, se mantiene o aumenta la intensidad hasta alcanzar valores similares o incluso superiores a los de la competición.

Hay que tener muy en cuenta que este periodo, en general, no es de DESCANSO, sino de pulir y afinar nuestro organismo, a nivel físico y también mental. El entrenamiento debe ser muy específico de la competición, con un volumen relativamente bajo, para lograr adaptaciones muy concretas, sin una acumulación de carga física excesiva y así llegar en las mejores condiciones. Y lo más importante, la puesta a punto debe ser específica para cada triatleta.

Tan importante es la planificación de las cargas de entrenamiento, como realizar una correcta disminución de las mismas y que se produzcan las adaptaciones deseadas en nuestro organismo. En términos fisiológicos, para que el entrenamiento sea positivo, se debe producir en el triatleta un proceso adaptativo que se denomina SUPERCOMPENSACION, este proceso se da cuando el deportista recibe un estimulo/carga de entrenamiento, como consecuencia se da una reacción de fatiga y posteriormente la supercompensación. Esta adaptación al entrenamiento puede demostrarse fisiológicamente a través de cambios orgánicos, como pueden ser, el aumento del volumen cardiaco, el aumento de enzimas aeróbicas/anaeróbicas, el aumento de los depósitos de glucógeno muscular, etc. El grado de estas adaptaciones va a depender fundamentalmente de la magnitud del estimulo y de la capacidad del organismo para recuperar e incrementar esas condiciones orgánicas que permiten una mejora del rendimiento.

Por todo ello es importante una correcta planificación del entrenamiento, con situaciones de fatiga y recuperaciones adecuadas, que permita una mejora en el rendimiento y evite el estancamiento en la progresión del deportista.

De esta forma podríamos explicar que el “tapering” busca lograr la máxima supercompensación, para llegar al 100% el día de la competición.

Algunas consideraciones a tener en cuenta:

  • Reducción del volumen. Debe ser progresiva a lo largo de la puesta a punto, entre el 40%-60%, aunque siempre teniendo en cuenta las características de cada deportista.
  • Reducir la duración de la sesiones. Es más adecuado para un triatleta disminuir la duración de la sesión, que reducir el número de las mismas. En el caso de la natación es aconsejable no dejar de “tocar” agua para no perder las sensaciones, tan importantes en este deporte con un componente técnico muy alto. En el caso del ciclismo y la carrera pie, no importaría disminuir también el número de sesiones.
  • Poco volumen y grandes recuperaciones. El organismo debe llegar a la competición DESCANSADO a la vez que MUY ACTIVADO. Entrenamientos de calidad (intensidades cercanas a la competición o superiores) con poco volumen y amplias recuperaciones es el secreto de una buena puesta a punto.
  • Mantenimiento de la capacidad aeróbica. En este periodo no se producirán mejoras en la capacidad aeróbica, pero si una mejora de la fuerza, potencia y velocidad de contracción muscular, con lo que aumentará nuestro rendimiento.

Duración de la puesta a punto

La duración de la puesta a punto suele ser muy variable, pero por lo general durará entre 7 y 21 días. La duración de la misma dependerá de si se trata de la competición principal o si por el contrario es una competición secundaria, la distancia de la prueba y también influirá directamente el volumen previo de entrenamiento que haya realizado el triatleta para afrontar la competición. Veamos a continuación con unos ejemplos tres tipos de puesta a punto:

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Ejemplos de de tres tipos de puesta a punto

TRIATLETA A – Triatleta que entrena entre 10 horas a la semana y va a competir en un triatlón de distancia olímpica como test o entrenamiento de calidad de cara su competición principal, que será un triatlón de media distancia. Duración de la puesta a punto: 2-3 días.

TRIATLETA B – Triatleta que entrena entre 10 y 15 horas a la semana y su competición principal será un triatlón de distancia olímpica. Duración de la puesta a punto: 7días

TRIATLETA C – Triatleta que entrena entre 15 y 20 horas a la semana y su competición principal es correr una prueba de distancia Ironman. Duración de la puesta a punto: 14 días