Se lo que hicisteis el ultimo veranoCrónica del verano, entrado ya en el otoño,…..será la nostalgia.  Este fue un verano corto, la lesión que arrastro desde hace casi un año, decidió intensificarse  a pocos días de empezar con la actividad y solo me dio tregua para un par de vías….pero que vías. Después de aclimatar 4 días en La Jonte (Francia) a promedio de dos vías al día, nos dirigimos a El Dorado, Suiza y empezamos con Motörhead, 6b, 14 largos. Una accesible i solitaria pared de largas y sostenidas rutas de granito, de largos casi desequipados.

Empezamos tarde, hacia medio día, así que terminamos  llegando de noche. Al día siguiente después de ser obligados a pagar por dormir en un parking, aquí se paga por todo, pues todo es propiedad privada,  hicimos un intento frustrado por escalar a Wendenstöcke, la falta de monedas para pasar el control automático del peaje del camino de acceso nos hicieron dar media vuelta. Quemamos el último cartucho del día yendo a Tällistock, pero tras perder el camino y jugarnos la vida en unas pendientes de hierbas resbaladizas para llegar a pie de vía, después de escalar  dos largos  y ver que no estábamos en la ruta, decidimos que ya teníamos suficiente y que tal vez las estrellas no estaban alineadas ese día. Días después, cargados con una bolsa de monedas, por fin pasamos el peaje para llegar a la pared de Wendenstöcke. Salimos con buen calzado de suela rígida, para no resbalar en las peligrosa pendiente herbosa de aproximación, algunos incluso usan crampones sobre la hierba, parece una tontería y no lo es, pues realmente estas pendientes resbaladizas son capaces de mantenerte en tensión hasta llegar a pie de vía y consigues ancorarte a la pared. Wendenstöcke es un macizo excepcional, de vías de hasta 500m, de una roca con continuidad y de excelente calidad, y sin embargo no hay aglomeración ni cola en las rutas, a pesar de contar con más de 50 itinerarios. La razón probablemente, esté en el tipo de aseguramiento, tiradas con tan solo cuatro o cinco seguros, muchos puentes de roca naturales, con vagas viejas o roídas por el sol y sin posibilidad de autoprotección, y donde si te caes, el catañaken está asegurado. De hecho, Wendenstöcke es temida y admirada por ello. Nuestra elección fue una vía clásica, con un grado de dificultad asequible, lo que conlleva menos seguros, hay veces que estar lolo molaría, no por el grado que haces, sino porque la vía tendría más parabols.  Sonnenkönig 6c, 500m. El partido duró justo el tiempo que la meteo no dio para jugarlo Luego, tras escalar un par de vías más en Francia, decidimos que mi codo no daba para más y que tal vez sería hora de ir a conocer el territorio haciendo un poco de trailrunning, así que nos dirigimos a la zona de los volcanes de Auvenia, también conocidos como los Puys, y combinamos las carrera con los chapuzones, intentando sacarle el mejor partido a lo que teníamos. Si la vida te da limones, entonces haz limonada.