Chimenea Norte del Feixant 2.995 m

Despertaron la montaña luces patagónicas, pero el aroma era el del Pirineo. Poco a poco, desperezándonos nos acercamos al Feixant 2.955m , para aprovechar que estos días raros, nos regalan la chimenea Norte en buenas condiciones, algo que pasa muy raras veces, este año ya van tres ascensos así. Uno en Ben Nevis, otro en el Cadí y ahora este, y siempre con buenos amigos, con increíbles personas con las que me siento tan afortunada de compartir este deporte, y esto es sin duda el mejor regalo. Esta vez con los dos Alfonsos, como en Patagonia, la triple A.

Un día espléndido, provocó ligeros desprendimientos por el calor en la parte superior de la vía, y las canalizaciones circundantes, que a modo de embudo lanzaban todos los escombros hacia el corredor de entrada. Fuimos rápido para pasar lo antes posible el mal trago, pero no lo suficiente para que un pedrusco de hielo me ofreciera la oportunidad de saber qué imagen das cuando te infiltran botox en el labio. Lo malo no fue ni eso ni el dolor, lo pero fue que solo era en un lado, así que el desequilibrio me ha dejado con la duda de si me gusta la imagen o no. Apodada “duquesa de Alba” el resto del día, seguimos el ascenso por una línea preciosa pero delicada, abierta por Albert Salvado y Manuel Velazquez. Unos cuantos tascones, aliens y algún tornillo de hielo que se dejó meter, una salida al ensamble y una cumbre sin nubes para esta “Chimenea Norte del Feixant” 400m/ 85º convirtieron el ascenso en una jornada perfecta. Y tras el descenso en culen-bajen, y 10 horas de andaduras y muertos de hambre, por el madrugón, a la hora de comer nos pedimos una pizza en Vielha, la especial Bomba: Champiñones, paté y rúcula…..mi preferida. I’m Happy.

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