james-naismith-inventor-baloncestoCuentan que el baloncesto se inventó en un colegio. Fue creado por la necesidad de realizar alguna actividad física bajo techo durante el frío invierno de Massachussets. El lugar exacto fue la Escuela YMCA, el año 1891 y la mente brillante fue la de James Naismith un profesor de Educación Física de la Universidad de Illinois.

Su idea se basó en la evolución de un juego de niños (“duck on a rock”) que consistía en lanzar piedras a objetos que se colocaban en una roca. Naismith pidió que le fabricaran unas cajas de 50 cm pero lo único que consiguió fue unas cajas de melocotones que colgó en las barandillas del gimnasio. Luego les puso unos tableros para que no interfirieran los espectadores que caminaban por las galerías superiores donde estaban colgadas las cestas.

Como sólo tenía 18 alumnos, inicialmente los equipos eran de 9 y jugaban todos a la vez. Eso evolucionó a 7 por equipo para quedar más tarde en los 5 que conocemos hoy en día. También lo de la caja de melocotones que tenían una tela para recibir el balón evolucionó a aros metálicos con la red agujereada que conocemos hoy en día.

William Web Ellis rugbyPor otro lado, esta semana me han contado una historia muy interesante sobre el origen del rugby. Yo conocía la historia que se puede encontrar en wikipedia. Que en 1823, un estudiante de teología en una Academia de la localidad inglesa de Rugby llamado William Web Ellis, mientras jugaba al fútbol carnaval (una modalidad medieval del fútbol especialmente física y agresiva en la que se permitían patadas, zancadillas y “montoneras”), se reveló tomando la pelota con sus manos y corriendo hasta la línea de meta del adversario. Ahí empezó todo.

A partir de entonces, estudiantes de diferentes escuelas, academias y universidades se juntaron para definir las reglas. El primer reglamento fue el de Rugby por eso se llamaron las Reglas de Rugby. Consistía en 37 normas que fueron definidas por tres estudiantes de su escuela en 1845. Surgieron otras academias que propusieron modificaciones como Eton, Dublin o Cambridge y hubo un poco de lío al respecto. Pero para haceros la historia corta, las reglas que inicialmente tuvieron el mayor consenso fueron las que se redactaron en la Taberna de Freemason´s (1863) y más tarde adaptadas en otra taberna londinense llamada Pall Mall (1871).

daniel-herreroHasta aquí todo bien. Hasta que mi amigo Eduardo me cuenta la versión de Daniel Herrero (1948), jugador francés de rugby que tiene su propia historia. Según Herrero el rugby tuvo su aceptación en el ámbito académico inglés porque las universidades se dieron cuenta de que sus alumnos, una vez formados académicamente no estaban preparados para aportar a la sociedad ni para afrontar el mundo laboral con garantías. Salían con conocimiento pero demasiado “tiernos” y sin desarrollar habilidades y competencias necesarias para aplicar todo eso que habían aprendido en las clases. Así que se consideró que el reglamento debería girar en torno a 4 premisas básicas de forma que tuvieran impacto educativo:

1.- Era el primer deporte de equipo que jugaban tantos jugadores juntos a la vez (15 contra 15) porque se entendía que 15 es el número mínimo en el que la individualidad se entrega al grupo.

2.- Tienen que existir las “montoneras”. Es imprescindible que existan ya que te obliga a que te lances a dar, a que te entregues sin saber qué es lo que va a pasar ni lo que vas a recibir. Todo por un bien mayor que tú.

3.- El Tercer Tiempo es obligatorio y no es negociable. Está escrito en el Reglamento. Se considera que la mayoría de los fracasos vienen por la falta de comunicación. En el Tercer Tiempo, en el Pub, se interactúa con la competencia, se comentan las jugadas, lo que se ha hecho bien y lo que se puede hacer mejor.

4.- El balón se pasa hacia atrás. Se lidera con el ejemplo y se entrega el balón a tu compañero que viene detrás. Puede que no lo veas pero cuentas con que está ahí. Y si no está ahí… se autoexcluye porque se rompe la cadena y eso es algo que el equipo no puede permitirse. Se juega confiando en tu compañero que te acompaña aunque le vaya la vida en ello.

Además de la parte histórica de estos dos deportes, lo interesante es que, a finales del siglo XIX, en un momento en el que la educación necesitaba algo más, se entendió que hacer deporte era básico para el desarrollo completo del ser humano. En la medida que el deporte se ha profesionalizado y se ha generado una tendencia hacia el espectáculo y el entretenimiento hemos ido perdiendo la perspectiva. Y eso es un problema. Ver a Neymar quejándose al árbitro en la final de la Champions y mintiendo descaradamente delante de millones de personas porque decía que no le había dado con la mano y que eso no tenga consecuencias, que quede impune… es un problema muy serio. Y es el ejemplo más claro de que alguien ha perdido la perspectiva.

A mi me da que ahora estamos en una situación parecida. Necesitamos algo más en la educación. Mi sugerencia es que nosotros (padres, entrenadores, profesores, educadores, gestores o legisladores) volvamos a tomarlo como se inventó: una herramienta formativa que nos da un salto de calidad en la educación. Todo lo que sea alejarnos de eso es llevarlo a donde no pertenece. Sin embargo, todo lo que sea acercarnos… es mejorar el mundo que nos rodea a través del deporte. Ahora depende de nosotros tomar una línea u otra.

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