Línea de llegada de Maratón de Boston para el blog de Ángel Sanz

Hace un par de semanas tuvo lugar el maratón de Boston. Además de todas las historias deportivas y de superación  me he encontrado con una concreta que no podía dejar de compartir.

Michael Rossi es un padre de familia que vive en Filadelfia. Este hombre colgó en Facebook una carta que recibió de la Directora de la Escuela de Primaria Rydal a la que atienden sus hijos sus hijos Jack y Victoria. En la carta, la directora le informaba de la ausencia de sus hijos en los días 17, 20 y 21 de Abril. Literalmente, la carta decía esto:

Estimados Sr. y Sra. Rossi:

Soy consciente de que su familia se ha tomado unas vacaciones familiares recientemente. Quiero que sean conscientes que el Distrito Escolar de Abington no reconoce los viajes familiares como excusa válida para faltar a clase, independientemente de las actividades que se desarrollen en el mismo. El Distrito Escolar no está en disposición de controlar las vacaciones familiares o evaluar la naturaleza educacional de un viaje familiar. Las fechas en las que sus hijos se ausentaron del colegio fueron anotadas como injustificadas. Una acumulación de ausencias injustificadas pueden implicar la comunicación a nuestro oficial de asistencia y la consecuente notificación de una violación de la ley de asistencia obligatoria al centro escolar.

Por favor, contacte conmigo si tienen alguna pregunta.

Muchas gracias

Rochelle S. Marbury

Directora”

Ante esta carta, nuestro protagonista respondió lo siguiente:

“Estimada Sra. Directora,

Aprecio su preocupación por la educación de nuestros hijos y le puedo prometer que han aprendido en los 5 días que hemos estado en Boston tanto como lo que habrían aprendido en un año entero en el colegio.

Nuestros hijos han tenido una experiencia única en la vida, una de esas que no pueden replicarse en una clase o leer en un libro. En los 3 días que han faltado al colegio (que consistieron en realizar unos tests estándar que pueden hacer en cualquier momento), nuestros hijos aprendieron sobre dedicación, compromiso, amor, perseverancia, superar la adversidad, honor, civismo, patriotismo, historia americana, arte culinario y educación física

Vieron a su padre superar una lesión, mal tiempo, la muerte de un ser querido y muchos otros obstáculos para alcanzar una importante meta personal.

En el maratón, vieron corredores ciegos, corredores con prótesis, con discapacidades, gente corriendo con el objetivo de recaudar dinero para causas muy nobles y todo ello en una de los maratones más prestigiosos y con más historia del mundo.

También rindieron tributo a las víctimas de un horrible acto de terrorismo y aprendieron que no importa el sinsentido que pueda ocurrir, los terroristas no pueden marcar el espíritu Americano. Estas cosas no se pueden aprender de esta manera en una clase.

Además de todo esto, nuestros hijos caminaron por el Sendero de la Libertad, visitaron el Boston Tea Party, la Masacre de Boston y los panteones de varios de los firmantes de la Decalración de Independencia. Creo que estas cosas las van a ir tocando en su programa escolar más adelante así que, imagino que nuestros hijos están un poco más avanzados en estos temas.

Además, nuestros hijos visitaron un Acuario, probaron diferentes tipos de cocina y pasaron muchas horas de actividad física, caminando, corriendo y nadando.

Realmente apreciamos los esfuerzos de los maravillosos profesores y el personal de Rydal Elementary School. Estamos enamorados de nuestra escuela. Pero no dudaría en volver a sacarles del colegio para que pudieran vivir una experiencia como la que vivieron la semana pasada.

Muchas gracias por su tiempo.

Atentamente,

Michael Rossi

Padre”  

Me ha encantado la respuesta de Mr. Rossi. Independientemente de que la Directora esté cubriendo su trasero en las formas, la verdad es que parece un poco inoportuna y le ha dado al padre la oportunidad de demostrarnos a todos algo más que una manera inteligente de contestar. Porque correr un maratón no es sólo las horas que tardas en recorrer esos 42 km. En eso estamos de acuerdo.

Todos sabemos que la clave es el proceso de prepararnos para el maratón, el compromiso, el esfuerzo, el sacrificio, la planificación, el sacar lo mejor de uno mismo, el compartir el reto, controlar la alimentación, etc… pero ¿habéis visto el planteamiento que ha hecho Mr. Rossi?. No ha perdido de vista que todo esto es una oportunidad única de educar a sus hijos.

Cualquiera de nosotros que entendemos el ejercicio como algo más que sudar la gota gorda, deberíamos tener en cuenta que es una oportunidad de enviar un mensaje espectacular a las personas que nos rodean. pero no un mensaje cualquiera sino un mensaje de los que calan si somos capaces de integrarlo en una experiencia que trascienda.

Y yo me pregunto… cuando afrontamos un reto deportivo de cierta relevancia ¿pensamos en cómo utilizarlo como herramienta educativa o inspiradora a transmitir a quien pueda beneficiarse de ello dentro de nuestro entorno más cercano? ¿Aprovechamos la oportunidad que nos ofrece algo así? ¿Pensamos en cómo incorporar a nuestra familia más allá del papel de sufridores necesarios? ¿Aprovechamos para incorporar el elemento cultural, educativo, culinario o físico más allá de nuestra experiencia personal?

Además de que Mr. Rossi sea nuestro nuevo héroe del maratón de Boston por cómo ha gestionado el tema del colegio de sus hijos, este padre de Filadelfia ha abierto una nueva fuente de inspiración de la que cualquier deportista debería beber. ¿Que os parece si empezamos a hacerlo desde mañana mismo?

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