mujer árbitro en el blog de ángel sanzHace unas semanas fui a ver a un partido de fútbol femenino. La verdad es que nunca había ido antes y me pareció súper interesante. Creía que me iba a encontrar un espectáculo aburrido, lento y falto de técnica y resultó que me encontré un espectáculo muy atractivo, competitivo trepidante. Fue una experiencia muy enriquecedora desde un punto de vista deportivo.

Sin embargo, la intención de este post no es hablar del fútbol femenino. Hoy he venido a escribiros sobre la experiencia sobrecogedora que viví en el descanso y en la segunda parte. Resulta que el árbitro, un chaval de veintipocos, empezó a ser acosado e insultado de una manera que no había visto antes. Al terminar el primer tiempo, algunas de las jugadoras se acercaron a decirle que no entendían cómo estaba pitando así, que no estaba viendo las faltas y que “…esa ceguera se la quitaban con un buen repaso en el que le quitarían la virginidad”. Otras le decían “…zángano, vete a la colmena que para lo único que vales es para 2 minutos así nosotras podemos procrear”. En la segunda parte, uno de los equipos se puso de acuerdo para que todas las jugadoras fueran mirando al árbitro de manera descarada en sus partes nobles y con un gesto con el dedo índice y pulgar hacían entender que “la tenía pequeñita”. En un momento dado, al pitar una falta sacó una tarjeta amarilla y la amonestada y otra de su equipo se le acercaron y le dijeron: “me quitas la tarjeta y nos enrollamos delante de ti esta noche”. Por último, en el banquillo, pusieron una caja donde hacían que lanzaban dinero para recaudar lo que llamaban en un cartel “árbitro streaper”.

Fue tremendo. Fue una sensación de boicot total. Fue una sensación de que me había metido como espectador en una película en la que un náufrago se encuentra en una isla donde sólo había mujeres y el hombre era un elemento extraño que sólo sirve para lo que sirve. Me imaginaba en la piel de este árbitro y con ganas de salir de allí corriendo. ¿Os imagináis vosotros que os pasa algo así?. ¿No verdad?. No me extraña, porque me lo he inventado. Esto no ha pasado. Pero, aunque suene así de surrealista, en cierto momento algunos hemos empezado a creernos que es posible ¿verdad?. Es más, yo mismo según lo escribía pensaba… pues seguro que algo de esto ha pasado y la realidad supera la ficción. En muchos casos he oído cosas mucho perores que estas y seguro que vosotros también. Pero como digo, me lo he inventado.

Sin embargo, ahora os voy a contar un par de historias que no me he inventado. Leía la semana pasada una historia de Yasmina Mohan una chica árbitro en Melilla, a la que insultan recurrentemente los futbolistas. En las últimas ocasiones les soltaban perlas como “Niña!!!! Vete a casa a limpiar y cásate” o  “esto no es para ti”. Al expulsar a un jugador, le dijeron “quítame la expulsión que esta noche te invito a cenar”. Y así se mantuvo el energúmeno desde la grada hasta que acabó el partido. Por otro lado, una chica de 17 años (Lucía) que es árbitro por vocación, decía que había aprendido a ignorar los insultos que le vienen del campo y de la grada. Que es la única manera de poder seguir con su pasión. Que lo ha convertido en un reto: ser capaz de demostrar que controla las situaciones y que se sobrepone a ellas. Y su padre, que la lleva todos los fines de semana a arbitrar 3 o 4 partidos, también ha aprendido a vivir con los insultos machistas dedicados a su hija que tiene que escuchar. Ya los ha declarado “ruido” y ha aceptado la creencia de que no es nada personal contra ella.

Vamos, que nos alucina la primera parte donde se acosa descaradamente a un árbitro y sin embargo hemos aprendido a convivir con la segunda sin ningún tipo de rubor ni vergüenza. Me parece tremendo. Me parece tremendo, por un lado por nosotros mismos que no nos paramos a pensar el impacto que tiene nuestros comportamientos tanto por lo que implica en nuestra educación como sociedad como lo que afecta a la educación de nuestros hijos. Me parece tremendo por la desconsideración que supone frente al deporte como herramienta educativa. Le damos una patada en el hígado a la razón principal por la que existe el deporte que es integrar, ser herramienta formativa, compartir y generar el entorno para que los valores del deporte se muestren en su máximo esplendor. Pero bueno, tenemos que entender que estamos en una sociedad que está viviendo cambios muy drásticos de manera muy rápida y que todo esto no va a pasar de la noche a la mañana.

Es verdad que en otras cosas hemos avanzado mucho y estamos viviendo situaciones de igualdad que antes eran impensables. Pero la mayoría de ellas han venido dadas porque se ha podido generar el entorno para que ocurrieran, porque se han regulado y en algunos casos hasta se han provocado. Lo que me molesta especialmente es que la sanción al personaje que insultaba a Yasmina ha sido de 18 euros. Insultar y denigrar en el deporte español es muy barato. Sin embargo, en la NBA, el base de Los Ángeles Clippers soltó a una mujer árbitro un comentario que se pudo interpretar como sexista: “tú no deberías estar aquí”. La sanción fue de 25.000 dólares. Un directivo de un club de fútbol inglés dijo que “las mujeres deben estar en la cocina y no arbitrando”. Le suspendieron 4 meses. Pues nada, aquí podemos ver la diferencia ente unos países que se toman estas cosas en serio y otros que no.

Me he levantado esta mañana un poco reivindicativo. Tengo una hija de 7 años que aún hoy hace deporte con sus compañeros de cole y no se diferencia entre chicos y chicas. Pero llegará un día en el que eso ocurra y será entonces cuando volveré a encontrarme con todas estas historias que hoy hablo desde la distancia pero que estoy seguro que voy a vivir en primera persona. Podemos hacer algo al respecto. Todos somos padres, hijos, hermanos, tíos, vamos a eventos deportivos y podemos decir que nos sentimos incómodos y que no nos gusta ser testigos de esto. Otros estamos en asociaciones de padres o tenemos algo que decir en nuestros colegios, en nuestras asociaciones deportivas o nuestros clubes Y algunos hasta estamos en federaciones  y tenemos poder para regular ante esto. Pues manos a la obra!!!.

O también podemos simplemente ponernos una manta encima, escondernos y aceptar que pasen estas cosas afectándonos lo menos posible. Depende de nosotros. Pues sí, pero eso sería la confirmación de que somos unos mediocres y que aceptamos que nuestro futuro no lo controlamos nosotros sino que es la consecuencia de unas circunstancias aleatorias que esperamos que sean lo más favorables posibles. Lo iremos resolviendo con una sanción de 18€. Total, el coste no es tan alto ¿no?

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Os dejo un vídeo que refleja muy bien esto que os he contado