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Angela Duckworth es una neurobióloga con un doctorado en psicología que ejerce de profesora en la Universidad de Pennsylvania. En el pasado, ha sido profesora de matemáticas en un instituto, consultora y ahora compatibiliza sus clases con la investigación. Esa faceta de investigadora la ha llevado a crear el Duckworth Lab dentro de la propia Universidad.

Aparentemente, tras muchos estudios e investigaciones, se han identificado 5 características en la personalidad que predicen el alto rendimiento. Estas características son el auto-control, la fiabilidad, el orden, la puntualidad y lo que en inglés se denomina “Grit”. De estos 5 rasgos, el Duckworth Lab se encarga de estudiar dos de ellos porque estima que son los que tienen un especial impacto: El auto-control y el “Grit”. La traducción de “Grit” es una mezcla entre determinación, pasión y perseverancia. Es un cocktail de aguante, firmeza de carácter y resistencia. Es ser capaz de mantener el interés y el nivel de esfuerzo por tus objetivos a largo plazo. O como dice la propia Angela Duckworth, “es vivir la vida como si fuera un maratón y no un sprint”.

Para sacar estas conclusiones, el Duckworth Lab ha investigado en estudiantes de instituto, en academias militares como West Point, en colectivos de profesores, en universitarios, en profesionales y en todo tipo de colectivos y una de las conclusiones que ha sacado es que el “Grit” no tiene ninguna relación directa con el talento. Es más, a veces la relación es inversa. Por lo que el éxito profesional tiene una vía alternativa que es independiente de “ese don divino” que parece que algunos nacemos con él y otros no. Pero además, incorpora una evidencia del por qué enfocarnos en aquello que nos apasiona y que se acerca a nuestro propósito nos hace aumentar exponencialmente nuestras posibilidades de tener éxito profesional y personal. Porque es muchísimo más fácil ser “Gritty” en aquello que nos apasiona ¿verdad?.

Esto es interesante. Normalmente estos estudios, una vez han obtenido estas conclusiones, dan el siguiente paso natural que es responder a la pregunta de ¿cómo trabajamos el “Grit”? Y me imagino que dentro de unos años tendremos un escenario perfectamente definido al respecto. Pero la realidad es que en estos momentos, nuestra amiga Duckworth se encuentra trabajando en ello y no tiene una idea clara de cómo hacerlo. Y ahí es donde viene mi propuesta. El “Grit” o la determinación, o la firmeza de carácter o la resistencia, o la capacidad de mantenernos fieles a un objetivo a largo plazo se puede trabajar y desarrollar a través del deporte.

Jack Welch fue Consejero Delegado de General Electric durante 41 años y elegido el mejor Ejecutivo del siglo XX. Welch decía que, cualquier directivo que tuviese un puesto de responsabilidad en su compañía debía haber hecho deporte de competición el menos en el instituto. Welch ya intuía que el deporte desarrollaba muchos de los rasgos que necesitaba ver en su equipo. Estamos hartos de ver el paralelismo entre el deporte y las prácticas empresariales. Buscamos la manera de inspirarnos en los logros de deportistas para aplicarlo a nuestro día a día. El deporte es una fuente inagotable de herramientas que podemos utilizar para ser mejores.

Por tanto, mi propuesta es la siguiente: utilicemos el deporte de una manera consciente para algo más que para estar en forma. Utilicemos el deporte para ser mejores. Entendamos que nos ofrece la oportunidad de desarrollar uno de los rasgos que son claves para nuestro éxito personal y profesional. Utilicemos el deporte para crecer en “Grit”. Si entrenamos día a día nuestra capacidad de mantener el foco, de ser constantes con optimismo, de no desviarnos de nuestros objetivos, de resistir, de aguantar los sacrificios que a veces implica mejorar y sacar lo mejor de nosotros en cada entrenamiento, seremos capaces de incorporar a nuestra personalidad uno de los rasgos más importantes del éxito. Porque el “Grit” se entrena, se aprende y se pone en práctica.

Los que hacemos deporte somos de otra pasta. Ni mejor ni peor, simplemente diferente. Y cuando hablo de personas que hacen deporte me refiero tanto a deportistas profesionales como a niños en los colegios o a personas jubiladas que hacen sus sesiones de mantenimiento en el parque pero que igualmente tienen incorporado el deporte en su rutina. Creo que el deporte hay que hacerlo con un objetivo para que se activen ciertos mecanismos que nos hagan crecer. El objetivo puede ser mejorar la forma, perder peso, estar más saludables, puede ser de rendimiento, de disfrutar con un equipo, de hacer marca o de alcanzar cualquier tipo de reto. Esos objetivos serán personales e intransferibles, pero deben existir y deben llevarnos a algún sitio. Porque sino, estaremos dejando pasar una oportunidad para ser mejores en uno de los rasgos que pueden marcar la diferencia en nuestro presente como puede ser nuestro protagonista del día de hoy: “Grit”

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Os dejo un link con la interesante charla que Angela Duckworth dio sobre “Grit” (traducido como determinación)