wow

Hay un gurú bastante disruptivo en el mundo de la empresa que se llama Tom Peters. Es un tío bastante emocional que transmite mucha pasión en sus argumentos y en sus afirmaciones. Tiene teorías que defiende de forma muy vehemente como por ejemplo que el futuro empresarial y profesional es de las mujeres, que no cree en la relación laboral por cuenta ajena tal y como se plantea hoy en día o que nunca contratemos a alguien que tiene una nota media mayor que un 9 porque eso es un síntoma de que está desequilibrado en otras facetas importantes que se ha perdido en el camino y que son claves para el rendimiento.

Hace unos años, Peters escribió un libro titulado “Re-imagina” en el que le da la vuelta a muchos de los conceptos e hipótesis que se dan por sentadas en el mundo de la empresa. El libro empieza de una manera muy peculiar. Dice que se cuando se puso a escribirlo no tenía necesidad de hacerlo. Que él era un prestigioso consultor con la vida resuelta que no tenía porqué dedicar sus vacaciones a escribir, que podía dedicarse a disfrutar de su casa de verano en Martha´s Vineyard, pero… no tenía otra opción que escribirlo porque… ¡estaba cabreado!. Y los grandes cambios siempre han sido generados por gente cabreada. Y cuando se está cabreado.. hay que hacer algo para que cambien las cosas.

También define un concepto que llama Proyecto Wow. Defiende que todos necesitamos transformar nuestros proyectos personales y profesionales en Proyectos Wow. Los Proyectos Wow son proyectos que importan, proyectos que nos hacen sentir bien, proyectos de los que estamos orgullosos, proyectos relevantes, proyectos que cumplen nuestro propósito o, como dice otra vez de forma muy dramática: “proyectos tan importantes que son la razón por la que estás en la tierra”.

Esta es la primera entrada de este blog que hemos llamado Life´s a wow!. El nombre tiene todo el sentido porque el deporte es mi Proyecto Wow. Tengo claro que el deporte tiene la capacidad de cambiar el mundo. Ya lo ha demostrado en algunos momentos a lo largo de la historia. Y cuando hablo de deporte no me refiero al fútbol, a Ronaldo o al Barça. No veo el deporte principalmente en su faceta de entretenimiento masivo. Cuando hablo de deporte hablo de la actitud deportiva integrada en nuestras vidas. Hablo del deporte como herramienta educativa alucinante. Hablo del deporte como arma de construcción masiva. Hablo del deporte como ejemplo e inspiración. Hablo del deporte como una fuente inagotable de experiencias. Hablo del deporte como idioma universal. Hablo del deporte como salud. Hablo de deporte como elemento unificador. Hablo del deporte como modelo de valores y de estrategias. Hablo del deporte como esencia del desarrollo personal. Hablo del deporte tal y como lo vivimos en nuestro día a día. Hablo del deporte en mayúsculas.

Teniendo esa visión, me encuentro con la creencia de que el deporte está infrautilizado y se puede capitalizar mucho más de lo que se está haciendo ahora. Hace unos meses escuchaba la frase que decía: “El deporte en si mismo no sirve para nada si no sirve para algo”. Creo que todavía no le estamos sacando provecho a todos los usos importantes que tiene el deporte. O al menos, en muchos casos, no lo estamos haciendo de manera consciente de forma que no le estamos sacando todo su rendimiento y consolidando su posición en nuestro sistema. Aquí vamos a ver cómo muchas de estas visiones alternativas van a cobrar más sentido.

No estoy cabreado como Tom Peters pero sí tan apasionado por crear visiones diferentes, innovadoras y originales manteniendo al deporte como protagonista. Esa energía e impulso hacia el cambio que él convirtió en un libro, nosotros vamos a intentar canalizarla a través de este blog. Y para generar un cambio, se necesita a alguien que sea el primero, que marque el tono y que proponga ideas. Me ofrezco a ser yo ese alguien que traiga propuestas, historias e iniciativas que os sean útiles o, al menos curiosas, que inspiren y que incluso os lleven a la acción. Pero para que el cambio sea real, el relevante no es el primero. A ése, normalmente le tachan de loco (así que ya me estoy preparando). El que hace que un movimiento tenga sentido es el que Derek Sivers llama “primer seguidor”. Y ahí es donde espero veros. Os dejo un vídeo en el que veréis lo que quiero decir. Espero ser lo suficientemente interesante como para que os apetezca seguir “bailando” conmigo en este blog y ser cómplices para hacer del deporte el movimiento que todos esperamos ver. Os prometo diversión.

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